MÉXICO, 27 DE ENERO DEL 2026
El mercado internacional vivió un momento sin precedentes luego de que el oro superara por primera vez en su historia la barrera de los 5,000 dólares por onza, consolidándose como uno de los activos más sólidos en un contexto global marcado por la incertidumbre económica.

Este nuevo máximo histórico se produce en medio de tensiones geopolíticas, presiones inflacionarias persistentes y una creciente desconfianza en los mercados financieros tradicionales. Inversionistas de todo el mundo han vuelto la mirada hacia el metal precioso como refugio ante la volatilidad.
Analistas señalan que el aumento sostenido del precio del oro responde a una combinación de factores, entre ellos la política monetaria restrictiva en algunas economías, la debilidad de ciertas divisas y el aumento de la demanda por activos considerados seguros.
El papel de los bancos centrales también ha sido clave, ya que varias naciones han incrementado sus reservas de oro como estrategia para diversificar riesgos y fortalecer sus economías frente a posibles crisis financieras.
Además, la escalada del precio impacta directamente en sectores como la joyería, la industria tecnológica y los mercados de materias primas, donde los costos podrían ajustarse ante este nuevo escenario.
