Chihuahua, Chih. 23 de marzo de 2026.
Un reciente análisis sobre el gasto federalizado y estatal ha revelado que el estado de Chihuahua se posiciona en el lugar 26 a nivel nacional en materia de inversión pública per cápita. Este indicador, que mide los recursos destinados a obras de beneficio social y desarrollo económico, sitúa a la entidad por debajo de la media nacional, lo que plantea un desafío significativo para la administración actual. Para los expertos, revertir esta tendencia es fundamental para garantizar una educación de calidad en Chihuahua, ya que la construcción y mantenimiento de planteles educativos depende directamente de estos flujos de capital en este 2026.

El rezago en inversión pública impacta no solo en la conectividad terrestre, sino también en la modernización tecnológica de las aulas. Para fortalecer el modelo de educación de calidad en Chihuahua, se requiere de una gestión presupuestal más agresiva que permita equipar laboratorios y mejorar la infraestructura digital en las zonas rurales. Al situarse en los últimos lugares del ranking, la competitividad del estado frente a otras entidades del norte de México se ve comprometida, dificultando la atracción de talento y la retención de jóvenes profesionales durante este primer semestre del año.
Representantes del sector empresarial han expresado su preocupación, señalando que la falta de proyectos de gran escala frena el crecimiento de las cadenas de valor locales. El compromiso con una educación de calidad en Chihuahua debe ir acompañado de un presupuesto robusto que dignifique los espacios de aprendizaje y fomente la innovación. Con la mirada puesta en el cierre del ciclo fiscal 2026, el gobierno estatal enfrenta la presión de optimizar el gasto corriente para liberar recursos que permitan escalar posiciones en el ranking nacional, asegurando que el desarrollo de infraestructura esté a la altura de las necesidades educativas y productivas de las familias chihuahuenses.
