Más de 400 integrantes de comunidades indígenas que habitan en la ciudad de Chihuahua participaron en la bendición de ramos realizada en la Plaza del Ángel, acto que marca el comienzo de la Semana Santa Rarámuri, una de las expresiones espirituales y culturales más significativas de los pueblos originarios.
La celebración contó con el acompañamiento de la Secretaría de Pueblos y Comunidades Indígenas y de Fomento y Desarrollo Artesanal del Estado de Chihuahua, y estuvo enmarcada por danzas tradicionales que resaltaron la identidad y cosmovisión de las comunidades participantes.

Durante el evento, el titular de la dependencia estatal, Enrique Rascón Carrillo, destacó que el Gobierno del Estado impulsa políticas orientadas a la inclusión, el reconocimiento pleno de los derechos de los pueblos originarios y el respeto a sus tradiciones y formas de organización.
Señaló que la participación de danzantes de comunidades indígenas urbanas en esta ceremonia representa un encuentro profundo entre la fe, la identidad y la memoria colectiva, además de visibilizar la riqueza cultural que distingue a la capital del estado.

Tras la bendición de los ramos, el sacerdote José Manuel Granados Ávila, párroco del templo de San José de los Tarahumaras, ofició la misa, en la que transmitió un mensaje de unidad, esperanza y respeto entre los pueblos.
Al evento asistieron también Víctor Martínez, jefe de la oficina de representación del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas en Chihuahua; Nayeli Ontiveros, titular de Fodarch; Karla Fuentes, comisionada del Instituto Chihuahuense para la Transparencia y Acceso a la Información Pública, así como las regidoras Joni Barajas y Nina García.

