El uso de vapeadores entre jóvenes en Chihuahua continúa en aumento, convirtiéndose en una práctica cada vez más común dentro y fuera de las aulas. Lo que antes parecía una tendencia pasajera, hoy forma parte del día a día de estudiantes de preparatoria y universidad, quienes reconocen que conseguir estos dispositivos es más fácil de lo que parece.
“Es muy sencillo, en cualquier lado te venden o por redes sociales”, comenta un estudiante universitario, quien asegura que el acceso no representa ningún obstáculo. Tienditas, puestos informales e incluso contactos en línea han facilitado la distribución, generando que el vapeo se normalice entre los jóvenes, muchas veces sin restricciones claras.
Además del acceso, el impacto económico también comienza a ser visible. Usuarios frecuentes señalan que pueden gastar entre 200 y 600 pesos semanales en pods o líquidos, dependiendo del consumo. “No parece mucho, pero ya cuando haces cuentas sí es bastante”, admite otro estudiante, quien reconoce que el gasto se vuelve constante.
A pesar de ello, la percepción de riesgo sigue siendo baja. Muchos jóvenes consideran que vapear es menos dañino que fumar, lo que ha contribuido a su popularidad. Sin embargo, especialistas advierten que esta idea puede ser engañosa, ya que el uso prolongado también implica afectaciones a la salud. Entre la normalización, el fácil acceso y el gasto constante, el vapeo se consolida como un fenómeno que va más allá de una moda y que ya forma parte de la realidad juvenil en la ciudad.
