Dorados de Chihuahua volvió a tropezar en casa y terminó sufriendo la barrida ante los Charros de Jalisco, que se llevaron la serie completa del Estadio Héctor Espino tras imponerse 9-3 en el tercer juego. El equipo dirigido por Benji Gil salió de Chihuahua con tres victorias consecutivas y mostrando solidez en todas sus líneas.
La novena jalisciense aprovechó los errores defensivos de Dorados, que volvió a sufrir en momentos clave del encuentro. A pesar de conectar más imparables, la División del Norte no logró reflejarlo en la pizarra y terminó pagando caro las seis pifias cometidas durante el partido.

Kyle Garlick fue la gran figura de la noche al terminar con cuatro carreras producidas y un cuadrangular que terminó inclinando el juego a favor de la visita. Del lado chihuahuense, Oziel Flores y Carlos Muñoz respondieron con el bat, pero la ofensiva no encontró el respaldo suficiente para meterse de lleno al partido.
Con la derrota, Dorados suma cuatro caídas consecutivas y sigue sin encontrar regularidad en este arranque de campaña. El equipo ha mostrado destellos ofensivos, pero las fallas defensivas y la falta de contundencia comienzan a pesar en la Zona Norte.
Ahora Chihuahua tendrá que darle vuelta rápido a la página cuando visite a Algodoneros de Unión Laguna. La temporada apenas comienza, pero Dorados necesita reaccionar antes de que la mala racha siga creciendo.
