8 de mayo de 2026. El hantavirus es una enfermedad viral poco común, pero potencialmente mortal, que se transmite principalmente por contacto con roedores infectados o con sus desechos.
Especialistas en salud explican que las personas pueden contagiarse al inhalar partículas contaminadas presentes en la orina, saliva o excremento de ratones y ratas. El riesgo aumenta en lugares cerrados o con poca ventilación, como bodegas, graneros, casas abandonadas y zonas rurales.
Los primeros síntomas suelen confundirse con una gripe común. Entre ellos destacan fiebre, dolor muscular, cansancio, dolor de cabeza y náuseas. Sin embargo, en casos graves, la enfermedad puede evolucionar rápidamente y provocar complicaciones respiratorias severas conocidas como síndrome pulmonar por hantavirus.

Autoridades sanitarias advierten que esta enfermedad puede tener una alta tasa de mortalidad si no se detecta a tiempo. Por ello, recomiendan acudir al médico ante síntomas intensos después de haber estado en contacto con áreas infestadas por roedores.
Para prevenir contagios, expertos sugieren mantener limpios los espacios cerrados, evitar acumular basura o alimentos expuestos y usar guantes y cubrebocas al limpiar zonas contaminadas. También recomiendan no barrer excremento seco directamente, ya que esto puede liberar partículas del virus al aire.
Aunque el hantavirus no suele transmitirse fácilmente entre personas, las autoridades mantienen vigilancia epidemiológica debido a los riesgos que representa en ciertas regiones.
