MÉXICO, 14 DE MAYO DEL 2026
La etapa de Javier Hernández con Club Deportivo Guadalajara ha dado un giro inesperado tras sus recientes declaraciones, en las que el delantero confesó haber perdido el amor por el futbol en uno de los momentos más complejos de su carrera profesional.

Durante una entrevista, el máximo goleador histórico de la Selección Mexicana reveló que su desconexión emocional con el deporte no ocurrió de la noche a la mañana, sino que fue un proceso gradual marcado por lesiones, presión mediática y cuestionamientos constantes sobre su rendimiento.
Uno de los puntos más relevantes fue su sinceridad al hablar de su salud mental, tema que cada vez cobra mayor relevancia en el deporte de alto rendimiento. Hernández explicó que hubo momentos en los que simplemente dejó de disfrutar lo que más le apasionaba.
El regreso a Chivas, que en su momento fue visto como una oportunidad de redención y conexión con sus raíces, terminó convirtiéndose en un episodio complicado. Las expectativas eran altas, pero el contexto físico y emocional del jugador no permitió que se desarrollara como muchos esperaban.
Asimismo, el futbolista destacó que el entorno profesional puede ser abrumador, especialmente cuando las críticas superan a los reconocimientos. Esta situación impactó directamente en su motivación dentro del terreno de juego.
Pese a ello, Hernández no cerró la puerta a una posible reconciliación con el futbol. Reconoció que sigue trabajando en su bienestar personal, lo cual podría definir su futuro dentro o fuera de las canchas.
El impacto de sus palabras ha generado debate entre aficionados y analistas, quienes consideran que su testimonio visibiliza una realidad poco discutida en el deporte.
