BEIRUT, Líbano, 28 de mayo de 2026.– Israel intensificó su ofensiva militar en Líbano con una serie de bombardeos que alcanzaron zonas de Beirut y varias localidades del sur del país. Los ataques provocaron nuevas evacuaciones masivas y aumentaron la preocupación por una crisis humanitaria en la región.
De acuerdo con reportes internacionales, uno de los bombardeos impactó una zona residencial en los suburbios de Beirut. Las autoridades libanesas informaron la muerte de civiles, incluidos menores de edad. Israel aseguró que el objetivo era un integrante de Hezbolá vinculado a operaciones militares del grupo.
Miles de personas abandonan sus hogares
Las Fuerzas de Defensa de Israel emitieron órdenes de evacuación para amplias zonas del sur de Líbano. Como resultado, miles de familias comenzaron a desplazarse hacia ciudades más al norte en busca de refugio.
Autoridades libanesas estiman que más de un millón de personas han sido desplazadas desde el inicio de la escalada más reciente del conflicto. La situación ha generado presión sobre los servicios de emergencia y los centros de atención para refugiados internos.

Escalada militar pese a esfuerzos diplomáticos
Los ataques ocurrieron mientras representantes de Israel y Líbano mantienen contactos diplomáticos con mediación de Estados Unidos para intentar reducir las tensiones. Sin embargo, la violencia continúa y ambas partes se acusan mutuamente de violar los acuerdos de alto el fuego anunciados semanas atrás.
Israel sostiene que sus operaciones buscan impedir ataques con misiles y drones por parte de Hezbolá. Por su parte, el Gobierno libanés ha denunciado que los bombardeos afectan zonas civiles y agravan la crisis humanitaria.
Conflicto se extiende hacia nuevas zonas
En los últimos días, el Gobierno israelí confirmó que sus fuerzas ampliaron operaciones terrestres más allá del río Litani, una zona considerada estratégica en el sur de Líbano. Analistas consideran que este movimiento representa una nueva fase del conflicto y podría complicar los esfuerzos para alcanzar una tregua duradera.
