El fin de semana de fiesta en la Sultana del Norte cerró con broche de oro en el marco del 101 aniversario de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB). En una vibrante edición 92 del Juego de Estrellas celebrada en el Walmart Park, el combinado de las Estrellas de la LMB impuso sus condiciones para vencer 5 carreras a 3 a la Selección Mexicana de Beisbol. La gran figura de la velada fue el histórico dominicano Robinson «El Jefe» Canó, quien cargó con la ofensiva del selecto circuito veraniego al irse de 4-3 con un cuadrangular y tres carreras remolcadas, una actuación redonda que le valió ser nombrado de forma unánime como el Jugador Más Valioso del encuentro.
El duelo se mantuvo cerrado en las primeras de cambio gracias al duelo de pitcheo, pero la pizarra se inauguró en el tercer episodio cortesía del madero de Canó. «El Jefe» descifró los envíos de Gabriel Ponce y conectó un panorámico bambinazo solitario por todo el jardín derecho que encendió las tribunas regiomontanas. La ofensiva de las Estrellas —que lució un cuadro de lujo con peloteros de la talla de Gabriel Cancel y el ligamayorista Justin Turner cubriendo la inicial— aprovechó el momento para aumentar la ventaja a 2-0 gracias a un doblete de Cancel y un sencillo remolcador de Kyle Garlick.
La debacle para el representativo tricolor llegó en el sexto rollo debido a las pifias defensivas. Un sencillo de Harold Ramírez abrió la tanda, seguido por un imparable de Juan Santana; sin embargo, un par de dolorosos errores consecutivos en la misma jugada por parte del camarero Juan Mora le abrieron las puertas de la registradora a ambos corredores. El ataque no paró ahí, ya que Robinson Canó volvió a aparecer con un oportuno indiscutible productor que coronó un rally de tres anotaciones, poniendo una losa que parecía definitiva de 5-0 a favor de las Estrellas de la LMB.
La Selección Mexicana vendió cara la derrota y reaccionó de forma bravía en el fatídico séptimo capítulo ante los lanzamientos de Cam Robinson. Ricardo Valenzuela impulsó un par con sencillo al central y Víctor Márquez trajo una más con rodado al cuadro para apretar el score 5-3. El drama se trasladó a la novena entrada, donde el cerrador Brett de Geus se metió en aprietos al otorgar un hit y un golpe; no obstante, el taponero enderezó el camino a tiempo, recetando un ponche y obligando a Márquez a rodar para una doble matanza que bajó la cortina, asegurando el salvamento y sellando una noche inolvidable de pelota en Monterrey.
