Este año dejó un curioso cruce de resultados entre Noruega y Brasil, dos selecciones que se vieron las caras tanto en el Mundial 2026 como, de forma indirecta, en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.
El primer capítulo se escribió en la cancha. El pasado 5 de julio, Noruega eliminó a Brasil del Mundial 2026 al vencerlo 2-1 en los octavos de final, disputados en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey, Estados Unidos. Erling Haaland fue la figura del encuentro al anotar un doblete en los minutos 79 y 90, mientras que Brasil solo logró descontar con un penal convertido por Neymar hasta el tiempo agregado. Con este resultado, Noruega alcanzó por primera vez en su historia los cuartos de final de una Copa del Mundo, en tanto que Brasil quedó eliminado en octavos.
El segundo capítulo, sin embargo, tuvo un desenlace distinto. En febrero, durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, Brasil conquistó la primera medalla de invierno en su historia, y lo hizo con oro. El autor de la hazaña fue Lucas Pinheiro Braathen, quien se impuso en la prueba de slalom gigante de esquí alpino, superando al suizo Marco Odermatt por apenas 0.58 segundos. El dato curioso es que Braathen nació en Noruega y compite por Brasil gracias a que su madre es de ese país, lo que convirtió a la nación sudamericana en la primera de Sudamérica en subir al medallero de unos Juegos de Invierno.
De esta manera, 2026 dejó un doble desenlace entre ambas selecciones: Noruega se impuso en la cancha del fútbol gracias a Haaland, mientras que Brasil encontró revancha en la nieve gracias a un esquiador de raíces noruegas, en una de las anécdotas deportivas más singulares del año.
