Los Diablos Rojos del México escribieron una nueva página en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol al propinar 25 ponches durante el primer juego de la serie ante los Bravos de León, disputado en el Estadio Domingo Santana, en un duelo que se extendió hasta la entrada 19 con marcador de 9-7 a favor de los capitalinos.
Con esta cifra, la Pandilla Escarlata rompió una marca que se mantenía vigente desde hacía 86 años. El registro anterior de más ponches propinados por un club en un juego de entradas extra pertenecía a El Águila, que había abanicado a 22 rivales frente a Comintra el 4 de junio de 1938 en 13 entradas, marca que también había sido igualada por Laredo ante Chihuahua el 30 de junio de 1940, en un compromiso de 10 innings.
El nuevo récord se suma a otro que ya ostentan los Diablos Rojos: el de más ponches propinados en un juego de nueve entradas, con 20, logrado el 25 de junio de 2025 ante Oaxaca, gracias al trabajo combinado de Trevor Bauer, con 19 chocolates, y Jimmy Yacabonis, quien aportó el restante.
De esta forma, el pitcheo escarlata reafirma su dominio en la LMB al posicionarse como el club con las dos mejores marcas de ponches en un juego de la historia de la liga, tanto en formato regular como en extra innings.
