Michoacán. 16/Enero/2026
El atentado contra el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ha derivado en una grave acusación desde su propio entorno familiar. Juan Manzo, hermano del presidente municipal, aseguró públicamente que el jefe de escoltas del edil tenía conocimiento previo del plan para atacarlo y no actuó para evitarlo.
Durante su participación en el programa Los Periodistas, Juan Manzo señaló directamente al coronel José Manuel Jiménez, entonces responsable de la seguridad del alcalde, de haber contado con información de inteligencia sobre un posible atentado al menos un mes antes de que ocurrieran los hechos violentos registrados a inicios de noviembre.

Según su testimonio, esta información era suficiente para reforzar esquemas de protección, modificar rutinas, solicitar apoyo de otras corporaciones o incluso activar acciones preventivas, lo cual —afirma— nunca ocurrió.
Juan Manzo calificó esta situación como una “omisión institucional grave”, al considerar que la falta de actuación no puede explicarse como un simple error operativo, sino como una posible negligencia deliberada que puso en riesgo la vida del presidente municipal.
La familia del alcalde exigió a la Fiscalía General del Estado de Michoacán que investigue a fondo la actuación del coronel Jiménez y determine si incurrió en responsabilidades penales por encubrimiento, omisión o posible complicidad.
Hasta el momento, las autoridades estatales no han emitido un posicionamiento oficial sobre las acusaciones, mientras que el caso continúa generando tensión política y cuestionamientos sobre la seguridad interna de los funcionarios municipales en zonas con alta presencia del crimen organizado.
