MÉXICO, 29 DE NOVIEMBRE DEL 2025
El delantero Neymar, de 33 años, desafía las recomendaciones médicas y tiene casi garantizada su presencia en el duelo crucial del Santos FC frente al Sport Recife, a pesar de sufrir una lesión en el menisco de su rodilla izquierda.

El diagnóstico, según fuentes médicas, indica una ruptura en la zona afectada, lo que generaría dolor e inestabilidad al apoyar la pierna. La recomendación: someterse a una artroscopia de forma inmediata una intervención que lo dejaría fuera de las canchas hasta 2026.
Sin embargo, el delantero optó por entrenar con normalidad junto al plantel, buscar su lugar en la convocatoria y posponer la operación. Su deseo: disputar los partidos restantes del torneo para ayudar al Santos en su lucha por la permanencia.
El cuerpo técnico ha incluido a Neymar en la lista de convocados, aunque su inclusión definitiva dependerá de una revisión médica de última hora.
El panorama del Santos es desesperante: ocupa la 17ª posición en la tabla, apenas un punto por debajo del primer equipo fuera de la zona de descenso. Una victoria ante Sport Recife podría darles un respiro y trasladar la presión a su rival directo.
La tensión en el club es palpable: para muchos, la decisión de Neymar simboliza el deseo de liderar la salvación del equipo, aún a costa de su salud. Para otros, representa un riesgo innecesario.
