La Sultana del Norte fue testigo de una noche verdaderamente histórica. El dominicano Alejandro «El Samurái» Mejía hizo estallar el Estadio Mobil Super al reclamar el trono y coronarse como el nuevo Rey del Cuadrangular del Home Run Derby Banorte 2026 de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB). En una vibrante e inolvidable Gran Final que revivió la clásica rivalidad caribeña, el cañonero de Caliente de Durango superó de forma dramática 9 carreras a 8 al puertorriqueño Gabriel Cancel, desatando la locura en las tribunas regiomontanas y firmando una actuación de 36 vuelacercas totales.
El camino al título no fue sencillo. La primera ronda sirvió para calentar los maderos, donde el propio Cancel y el local Josh Lester lideraron el pelotón con 11 bambinazos cada uno. En esa misma fase inicial se vivió la otra cara de la moneda con la eliminación temprana de figuras estelares; entre ellas, el ligamayorista Justin Turner de los Toros de Tijuana, quien apenas pudo conectar un cuadrangular, confirmando la mala racha con la que venía arrastrando desde su atropellada e incómoda visita a la capital chihuahuense.
Sin embargo, el momento cumbre de la noche llegó en la segunda ronda, cuando «El Samurái» desató una auténtica tormenta de pirotecnia sobre el diamante. Con los brazos encendidos, Mejía destrozó los libros de historia de la LMB al conectar la impresionante cifra de 21 jonrones en una sola fase, estableciendo un nuevo récord histórico para el circuito veraniego. Con esta brutal exhibición de poder, el dominicano borró la marca anterior de 17 vuelacercas que compartían Marc Flores (2022) y David Hensley (2025), asegurando su boleto directo a la final con un acumulado de 27 estacazos.
Ya en la última instancia, Gabriel Cancel abrió el fuego castigando la esférica en ocho ocasiones, dejando la presión absoluta del lado dominicano. Con el temple que lo caracteriza, Alejandro Mejía saltó a la caja de bateo para liquidar la contienda de manera espectacular, alcanzando los nueve bambinazos necesarios para adueñarse de la corona. Con el madero en todo lo alto, «El Samurái» cerró una velada mágica en Monterrey, demostrando que los récords históricos de la LMB nacieron para romperse cuando el poder puro se hace presente en el plato.
