Hay sueños que se entrenan a punta de disciplina, madrugadas y sacrificios que pocos ven. Ese es el caso de Salvador Emilio Limas, joven boxeador originario de Chihuahua, quien del 31 de agosto al 6 de septiembre buscará representar al estado en el Torneo Internacional BoxAm, a disputarse en Alicante, España.
Para el pugilista, la convocatoria no es solo un boleto de avión, sino la validación de años de trabajo. «Es un orgullo y una responsabilidad muy grande, he trabajado y entrenado junto con el equipo al que pertenezco muy duro y representa un paso muy importante en mi formación deportiva», asegura, con la mirada puesta en una meta todavía más grande: los Juegos Olímpicos. Enfrentarse a rivales de otros países, dice, le dará el aprendizaje y la experiencia que busca frente a estilos de pelea distintos a los que está acostumbrado.

Detrás del guante, sin embargo, hay una historia de renuncias. Fiestas de amigos a las que no ha podido asistir, desvelos que se cambiaron por disciplina alimenticia y horas de sueño, y una familia que, según reconoce, ha invertido recursos y ha enfrentado limitaciones para sostener su preparación. «Tengo el apoyo de mi familia y de mis entrenadores», resume, consciente de que el camino hasta Alicante todavía requiere del respaldo de más manos, por lo que ha hecho un llamado a la comunidad chihuahuense para que se sume a este proyecto rumbo al torneo internacional.
Antes de subirse al ring, Salvador Emilio dejó un mensaje para los jóvenes chihuahuenses que, como él, ven el deporte como una posibilidad: «Que no dejen de soñar, todo se puede lograr, que entrenen duro y que luchen por sus objetivos, que siempre habrá alguien que nos dé la mano y que en todo momento tenemos que estar preparados para lo que venga».
