Después de décadas formando parte de la vida universitaria, «El Café de Lito» cerró sus puertas, dejando atrás una historia que comenzó en 1964 y que involucró a tres generaciones de una misma familia dentro de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH).
Rafael Carreón Olivas, conocido por todos como «Lito», tomó las riendas del negocio familiar en 1985 y durante años convirtió la cafetería de la Facultad de Artes de la UACH en un punto de encuentro para estudiantes, maestros y trabajadores, hasta su fallecimiento.
- El origen: el negocio abrió sus puertas en 1964, dentro de la Facultad de Artes de la UACH.
- Su historia familiar: pasó por tres generaciones de una misma familia; Rafael «Lito» Carreón Olivas tomó el negocio en 1985.
- Sus clásicos: la sopa azteca, los huevos rancheros y la tradicional torta universitaria, receta que trascendió generaciones y que incluso era buscada por exalumnos que regresaban al campus años después.
- Su cierre: tras más de seis décadas de historia, «El Café de Lito» cerró definitivamente sus puertas.
Con este cierre, la comunidad universitaria pierde no solo un espacio para comer, sino un pedazo de su memoria colectiva: un lugar que durante más de 60 años fue testigo de generaciones enteras de estudiantes, maestros y trabajadores que encontraron en «El Café de Lito» mucho más que una cafetería, sino un verdadero punto de encuentro dentro de la vida universitaria chihuahuense.
