MÉXICO, 23 DE JUNIO DEL 2026
El Gobierno de México salió al paso de la polémica generada tras el acuerdo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, en el que se contempla una bolsa de 800 millones de pesos destinada al sector educativo en Oaxaca. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que dichos recursos no están dirigidos al sindicato, sino a necesidades específicas de las escuelas.

Durante la conferencia matutina, la mandataria enfatizó que el dinero tiene un destino claro y verificable. Subrayó que los recursos se entregan directamente a los planteles educativos, evitando cualquier intermediación sindical.
La controversia surgió luego de que se firmara una minuta el pasado 17 de junio, en la que participó el titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado, junto con autoridades estatales de Oaxaca.
El acuerdo se dio tras semanas de protestas, bloqueos y movilizaciones encabezadas por la CNTE, principalmente en la Ciudad de México. Esto generó cuestionamientos sobre si el recurso representaba una concesión para levantar el plantón.
Sin embargo, el gobierno federal reiteró que el objetivo de los 800 millones de pesos es atender rezagos educativos en Oaxaca, incluyendo la creación de plazas docentes, equipamiento tecnológico y mejoras en infraestructura escolar.
Mario Delgado también defendió el mecanismo de distribución, señalando que los recursos se asignan con base en diagnósticos específicos sobre las necesidades de cada región. Aseguró que este esquema ya ha sido aplicado en años anteriores.
A pesar de las aclaraciones oficiales, el debate público continúa. Diversos sectores han cuestionado el momento en que se anunció el apoyo, al coincidir con las negociaciones con el magisterio disidente.
Para el gobierno, se trata de una inversión educativa necesaria; para otros, el contexto genera dudas. Lo cierto es que el destino de los recursos sigue siendo un tema clave en la discusión pública sobre transparencia y educación en México.
